En derecho de herencias, el error más frecuente es asumir que aceptar una herencia es siempre positivo. Cuando hay inmuebles, esta creencia puede ser peligrosa.
Antes de aceptar, es fundamental analizar la situación global del causante: deudas, cargas asociadas a los bienes y obligaciones fiscales pendientes. El valor del inmueble por sí solo no basta.
Una herramienta clave es la aceptación a beneficio de inventario, que permite proteger el patrimonio personal del heredero frente a deudas desconocidas.
También es importante decidir con tiempo. Aceptar, renunciar o aceptar con condiciones son decisiones jurídicas con consecuencias irreversibles.
Aquí el foco no está en el inmueble como activo de mercado, sino en la posición jurídica del heredero y en cómo minimizar riesgos antes de asumirla.